La UNSE trabaja en un proyecto para rescatar una especia nativa y preservar saberes ancestrales
17 ago, 19:24
Se trata de “Al rescate de las palmas: desde su producción a la
puesta en valor de sus tejidos ancestrales”, una iniciativa coordinada por la
magíster Jenny Roxana Abdala y desarrollada conjuntamente con la Municipalidad
de Termas de Río Hondo, a través de su Secretaría de Cultura. Del proyecto
participan docentes, estudiantes de Ciencias Forestales y tejedoras de palma de
distintas comunidades de la zona.
La propuesta surge ante la preocupación por la disminución de las
poblaciones de una especie nativa conocida popularmente como palma, cuyas hojas
son utilizadas desde hace generaciones para la elaboración de cestería y
diferentes artesanías.
Abdala explicó en diálogo con Radio Universidad que el proyecto
busca intervenir a tiempo frente a una problemática que se relaciona,
principalmente, con la dificultad de regeneración de la especie. “No hablaría
de extinción, pero sí de una disminución importante de la población”, señaló la
docente, quien destacó que los pobladores de la zona advierten que antiguamente
existía una mayor cantidad de ejemplares.
La situación está vinculada también con el aprovechamiento de las
hojas nuevas, que son las que necesitan las artesanas para sus tejidos. Debido
al lento crecimiento de estas plantas, la regeneración de los ejemplares
demanda mucho tiempo y, en algunos casos, la extracción sostenida puede
terminar debilitándolos.
CIENCIA Y SABERES ANCESTRALES
Uno de los aspectos centrales del proyecto es el intercambio entre
el conocimiento científico de la universidad y los saberes construidos durante
generaciones por las artesanas.
Mientras la Facultad de Ciencias Forestales aporta sus conocimientos
sobre reproducción y conservación de especies, son las propias tejedoras
quienes conocen en profundidad qué hojas necesitan, cómo se realiza su
extracción y qué características debe tener el material para elaborar sus
productos.
“Es un proyecto muy enriquecedor tanto para ellas como para
nosotros”, destacó Abdala, al explicar que una de los propósitos es conocer de
primera mano la realidad de las artesanas y, a partir de ese intercambio,
avanzar en estrategias para preservar la especie y la actividad artesanal.
El proyecto tiene además como punto de partida el trabajo que
desarrolla el Banco de Germoplasma de Especies Forestales de la Facultad de
Ciencias Forestales, donde ya se realizaron estudios sobre las semillas de esta
especie, incluyendo análisis de su tamaño y forma y experiencias de
germinación. También se conservan semillas en el banco para continuar con las
investigaciones.
PARTICIPAN MÁS DE 20 ESTUDIANTES
La propuesta despertó un fuerte interés entre los estudiantes de la
Facultad de Ciencias Forestales. Más de 20 alumnos se inscribieron para
participar como voluntarios y tendrán un rol activo durante el desarrollo de
las actividades.
Entre las acciones previstas se encuentran la realización de
talleres junto a las tejedoras y la extracción controlada de ejemplares
pequeños en distintos puntos de la región para trasladarlos a viveros.
La extracción se realizará de manera cuidadosa y en diferentes
lugares, con el objetivo de no afectar las poblaciones existentes. El propósito
es producir nuevos ejemplares en vivero y, posteriormente, contribuir a
recuperar espacios donde la especie se encontraba naturalmente.
El proyecto abarcará una amplia zona y contempla la participación de
familias y comunidades de lugares como Pozo del Arbolito, Villa Chicón, Acos y
otros sectores cercanos.
PRIMER PASO
La iniciativa tendrá una duración inicial de ocho meses y comenzó
durante agosto con una primera reunión entre los participantes. En las próximas
etapas se desarrollarán talleres, actividades de intercambio y trabajos de
trasplante y producción en vivero.
En este proceso, el vivero municipal de Termas de Río Hondo tendrá
un papel importante a partir del acompañamiento de la Municipalidad.
Abdala remarcó que se trata de “un primer paso” y que los resultados
permitirán generar información y experiencia para pensar en nuevas acciones de
conservación y recuperación de la especie.
Además de su importancia para la cestería, la palma presenta otros
valores ambientales: sus flores son aprovechadas por abejas de colmena y
también por especies nativas, como las meliponas, por lo que puede funcionar
como una planta de interés para la producción de miel y para la biodiversidad
del monte.
El proyecto de voluntariado de la UNSE propone abordar una problemática ambiental desde una perspectiva integral, combinando investigación, formación de estudiantes, participación comunitaria y recuperación de prácticas culturales. Una experiencia que vuelve a poner en evidencia el papel de la universidad pública como actor comprometido con las necesidades y saberes de las comunidades de su territorio.